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miércoles, 14 de septiembre de 2016

UN DUQUE ENAMORADO - CAPÍTULO CINCO: HENRY ALEXANDER BRANDON

Capítulo cinco: Henry Alexander Brandon

6:30 AM.

Joder. Mierda, ¡qué llego tarde! A las 7:30 tengo una reunión, ¿a quién en su sano juicio pone una reunión a las 7:30 de la mañana un lunes? Dios qué juerga me metí ayer.

No debí beber tanto, mi cabeza va a estallarme.

Mike, mi asistente, acaba de mandarme un correo avisándome qué llegaba tarde a la oficina. Según él había quedado para prepararlo todo a las 7:15

Lo peor de todo, es que mi apartamento está a media hora de camino, en caso de no haber atasco, pero si encima hay atasco... agarraté porque morirás del estrés que eso causa. Doy gracias a que voy en moto a todos los lados, a excepción de ciertos viajes "largos" desde mi oficina a la sucursal que tiene mi empresa en otra cuidad de Inglaterra; ahí es cuando mi chofer David usa mi AUDI Q7 negro y blindado, cómo a mí me gusta.

Cómo iba diciendo... llego tarde a la oficina; aunque sea el jefe, eso no es un buen ejemplo para mis empleados. Procuro ser el primero en llegar a la oficina para que vean que no me toco las narices.

Salgo del garaje y tomo mi moto, una Ducati Monster roja y negra, una auténtica bestia; ruge cuando la arranco el motor y salgo pitando del bloque de pisos para dirigirme a mi "santuario".

Nada más llegar, aparco la moto en el garaje de la empresa y veo que mi asistente ya me espera con todo el papeleo en mano para ponerme al día. Subimos en mi ascensor privado hasta mi despacho donde nos preparamos unos cafés para darle gasolina al cuerpo y así poder rendir en el trabajo durante toooodo el día.



Ah, qué descortés; ni me he presentado. Me llamo Henry Alexander Brandon III, pero por favor llamadme Henry. Solo mis empleados me llaman Sr. Brandon y mis amigos más cercanos me llaman Alex, pero mejor Henry.

Os preguntaréis que a qué viene eso de Brandon, pues bien soy descendiente directo de Charles Brandon, fiel amigo y mano derecha del rey Henry VIII, también os preguntaréis sobre mi nombre, bueno digamos que a mi madre le encanta el actor Henry Cavill y de ahí mi nombre, ya que cuando estaba embrazada de mí estuvo leyendo la historia de la familia de su difunto marido, mi padre, pues digamos que le vino una revelación DIVINA y quiso ponerme HENRY como el Rey. Olé mamá, eres la mejó.

Dejando de lado mi patética historia sobre mi nombre, vayamos al grano del meollo, no?

Qué demonios pinto yo un lunes FESTIVO, tocate las narices encima festivo, en la empresa y apunto de entrar en una reunión de gran importancia; a nivel internacional, vamos que me voy a reunir con el secretario de estado de EE.UU. Francia. España. Italia. Alemania y Rusia... y ya ni te cuento con la presencia de los Reyes de España, Presidente de los EE.UU. y con Merkel, que por cierto no sé qué pinta esa mujer en la reunión... pero bueno dejemoslo como está.

A las 7:20 ya estaba en la sala de conferencias, reunido con algunos de mis subdirectores de cada departamento de la empresa financiera que llevo y con mi asistente a punto de empezar la dichosa reunión... la cual no tengo ni idea de a qué hora acabará.

Una cosa tengo clara... paso de quedarme hasta las 14:00 pm; en cuanto acabe me largo a mi casa y a mis empleados los mando también a descansar; vamos por favor... a quién se le ha ocurrido la genial idea de ponerme una conferencia, por muy importante que sea, un festivo.

¡¡SANTO DIOS!!

12:00 pm

FIN de la reunión y para casita que me voy.

Pero antes voy a irme al super que tengo la nevera PELADA. ¿Cómo es eso posible? La semana pasada compré un montón de comida, ¿dónde ha ido a parar? Vale, ha venido un colega; pero no creo que se lo haya comido todo en tres días, ¿o si? El caso es que necesito hacer la compra de forma URGENTE.

Tomo mi moto del garaje de la oficina y me dirigo a mi casa para ir andando hasta el super, que lo tengo a 10 minutos caminando.

En uno de los semáforos, me detengo porque está en rojo y de esto que de todo el gentío de la gente que va para allá y para acá pude escuchar una risa, parecía el canto de una sirena; busqué por todos los lados hasta que la ví enfrente mia; era una chica menudita, con curvas, pelo rubio ceniza con mechas aún más rubias, unos ojos impresionantes y una sonrisa preciosa. Si, cupido acaba de lanzarme una flecha el muy cabrón, que por qué digo esto... veamos... paso de relaciones amorosas, soy más de aquí te pillo aquí te follo y luego pa tu casa guapa. No se si me entendéis.

Pero esa chica tiene algo que me ha dejado AGILIPOLLAO perdido; vamos que se me ha puesto el semáforo rojo OTRA VEZ. Soy más tonto...

Cuando ya por fin pude salir de ese momento de ensueño producido por cierta chica, me doy un par de tortas mentales y sigo mi camino. Aparco la moto en su sitio y voy al super a comprar, si con el traje de chaqueta del trabajo, qué más da.

Cuando estoy en la cola para pagar, vuelvo a oir esa risa y veo que está a dos cajas a la derecha de la mía, veo que lleva lentes de lectura porque las lleva en la cabeza a modo de diadema; veo que está hablando con una chica algo regordeta, y me doy cuenta que es una de mis empleadas, Roxy. Voy a tener que poner en marcha un plan para conseguir todo lo relacionado con su amiga. Mmmm cómo lo haré? Se lo preguntaré a Mike a ver qué puede hacer, él es mucho más mañoso en ese campo.

Pago mi compra y vuelvo a casa, donde paso el día tirado en el sofá viendo la tele y descansando.

Entre la juerga del domingo por la noche y que hoy me tuve que despertar pronto, estoy REVENTADO.

Mejor dejo todo y me voy a dormir, (miro el reloj y marca las 23:00) mañana será otro día en mi dichooosa vida.

Buenas noches.


Bueno aquí está el quinto capítulo. Muy pronto el sexto. Espero que os haya gustado.

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