Grey | 2°relato erótico

Muy buenas mis aventureras.

Antes de despedir el día de hoy, quiero compartiros un nuevo relato erótico de mi puño y letra.

"Eran las doce de la noche, cuando me dispongo a ir a la cama… Henry aún no había llegado a casa, ya que estaba en una cena-reunión con los directivos de la nueva película que está escribiendo; yo llevaba mi mejor conjunto de lencería sexy que había comprado esa mañana, quería complacer al máximo a mi hombre cuando llegara de la cena.
Cuando pasaron las doce y media de la noche, oigo la llave y la puerta cerrarse, y a su vez los cerrojos; unos segundos después se oyen los pasos firmes y fuertes propios de un hombre apuesto, alto, fuerte y seguro de sí mismo; cuando entra en el dormitorio principal, allí se encontró con su dulce y sexy mujer ataviada con sus mejores galas sexuales…
Estaba sentada en la cama con un libro sobre sexo; Sara al verle, bajó el libro que estaba leyendo y sonrió al recién llegado… SU MARIDO; estaba agotado, lo sabía porque se reflejaba en la cara, llevaba una barba de unos días y el pelo algo alborotado, vestía un traje de chaqueta gris con una camisa blanca y una corbata negra… Sara se levantó de la cama para ir a darle un merecido recibimiento a su marido, Henry no podía apartar los ojos de su bella esposa, quien llevaba puesto un corsé negro de encaje, unas ligas unidas a unas medias del mismo color que el corsé, un tanga que le hacía un culo muy redondito y sexy, unos zapatos de tacón negros y un ligero maquillaje.
Henry empezó a besar la sedosa piel de su esposa, Sara en cambio le iba desnudando del traje para luego aventurarse en una danza sexual.
Lo que Henry no sabía es que Sara había comprado esa mañana unos artículos en una tienda Sex shop, los tenía expuestos en su mesilla de noche; de entre todos se podía ver un nuevo vibrador, unas bolas chinas, una plumas y unas esposas; pero también cogió una de las corbatas de Henry, la favorita de Sara.
Henry ató a su mujer con las esposas al cabecero de la cama y luego vendó sus hermosos ojos con la corbata; empezó a desnudarla y a la vez marcaba su delicada piel con besos, lametones y mordiscos (eran suaves), le quitó el corsé dejándole los pechos al descubierto, tomó una pluma y se puso a pasársela por su torso, alrededor de sus pechos firmes y sus pezones erectos por el placer; se deslizó suavemente por su cuerpo hasta llegar al tanga, el que quitó con la boca, al ver el paisaje sexy de su mujer se aventuró a introducirle un dedo en su vagina, lo movió con movimientos lentos y circulares; alcanzó a tomar las bolas chinas y se las introdujo en su sexo húmedo por la excitación, luego con el vibrador le dio placer hasta que llegara al orgasmo. Durante todo este momento, Sara se retorcía de placer y pedía aún más a su sexy y potente marido, quien sin dudarlo lo hizo.
Cuando Sara llegó al cuarto orgasmo, Henry tuvo piedad con ella y la desató y le quitó la corbata de sus ojos. Henry pudo ver en ellos el amor que siente su mujer hacia él, eso le conmovió el corazón. Él se inclinó hacia los labios de su esposa, quien los recibió con mucho gusto; tras separarse del beso se dijeron a la vez: “TE AMO”.
Sara, al ver que Henry no había disfrutado del placer; le dio la vuelta y lo tumbó en la cama, lo esposó y empezó a darle placer. Henry llegó al éxtasis tan rápido que quiso más; esta vez Sara se sacó las bolas chinas y se montó encima de su esposo, bailaron un buen rato hasta que ambos llegaron al mejor orgasmo de la noche.
Se tumbaron en la cama, y se despidieron con beso apasionado. Al rato, los dos ya estaban durmiendo plácidamente."

Espero que os haya gustado. Si es así, dejarme un comentario.

Xaoo

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